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Opinión

Ateo y rezando


Por: Victorino Gasparín

En un amplio artículo del columnista, Carlos J. Álvarez, publicado por este medio el día 27 de enero de 2020, se señaló como el grupo guerrillero del ELN de la mano de Los Caparros hace presencia en el sur del departamento de Córdoba, concretamente en zona rural de San José de Uré en  límites con la Caucana – Antioquia.

Se busca con esta alianza, según el columnista, ocupar los territorios abandonados por las Farc en el Nudo del Paramillo, además de controlar el corredor del narcotráfico, la producción, comercialización de la base de coca y la explotación ilícita de yacimientos minerales.

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La alianza entre Caparros y ELN los tiene enfrentados con el GAO, Clan Del Golfo, en una guerra a sangre y fuego por el control territorial del Bajo Cauca antioqueño, sureste de Antioquia y del sur del departamento de Córdoba.

Los miembros del COCE del ELN anunciaron un paro armado a partir de este viernes 14 de febrero del presente año, lo cual traerá, sin duda, algún tipo de incidencia en las regiones antes mencionadas del departamento de Córdoba.

No hay que ser un experto en política criminal para saber que el ELN y Los Caparros aprovecharán el evento del paro armado, dentro del marco de celebraciones y conmemoraciones de este grupo, para hacerles saber tanto a las fuerzas institucionales como a los miembros del Clan del Golfo que ellos están presentes y que ejercerán o reclamarán control territorial en las zonas del Bajo Cauca, sureste antioqueño y el sur de Córdoba.

Traemos a colación tales hechos para señalar lo irresponsable que resultan las declaraciones del señor Secretario del Interior y Participación Ciudadana de la Gobernación de Córdoba, Camilo Berrocal Méndez quien manifestó: “En el departamento de Córdoba no hay presencia del ELN, que por lo tanto no hay que preocuparse”.

Para este funcionario la zona sur del departamento de Córdoba, concretamente la zona rural de San José de Uré, Puerto Libertador, Montelíbano y Tierralta, no existen, no hacen parte territorial de la región cordobesa.

Denota con ello su desconocimiento territorial, y lo más preocupante, desconoce de forma adrede y/o por carencia intelectual, el conflicto armado y la violencia generalizada que viven los habitantes de la señalada subregión. 

Ahora bien, en los últimos años, el sur de Córdoba ha vivido un paro armado continúo y permanente, allí, los grupos armados ilegales tienen restringida la movilidad, es prohibido transitar sin autorización previa de ellos de 6:00 p.m. a 6:00 a.m. Para visitar la zona se necesita autorización previa, indicando para dónde va, a quién visita y qué tiempo pernotará.

Claro está que, después de lo dicho por el flamante secretario del Interior, quien tiene dentro de sus funciones legales y reglamentarias velar por el orden público en el departamento, se lanza el mismo un salvavidas, por si algo pasa, que lo exonere de responsabilidad y, es que le ha pedido a las fuerzas armadas que estén en “alerta roja” para ejercer control y vigilancia.

¿Control y vigilancia de qué señor secretario?, si apenas la semana anterior fueron asesinados dos jóvenes en el corregimiento de San Anterito a escasos 20 minutos de la capital Montería, homicidios cometidos por miembros de bandas o grupos criminales que operan en la zona, y sólo la presencia policiva se hizo efectiva cuando habían pasado mas de ocho horas del doble crimen para hacer el respectivo levantamiento de los cadáveres y, lo peor de todo fue la versión de las autoridades, como ya es costumbre, se simplificó como causa probable de la muerte líos pasionales…¡Sean serios carajo!

El señor secretario Camilo Berrocal Méndez niega, como el ateo, la existencia, presencia o incidencia del ELN en Córdoba, pero reza para que no pase nada durante el paro decretado por el añejado grupo guerrillero.

Por otra parte, como si no bastara con los pronunciamientos del secretario del Interior departamental, la tapa de la olla, estuvo a cargo del presidente de la República, Iván Duque, quien manifestó que “no permitirá que el Clan del Golfo llegue a Córdoba”, no sabe el jefe de Estado que Córdoba es del Clan del Golfo, por lo que le recomendamos buscar otra fuente de información distinta al del desubicado “tecnócrata” Berrocal Méndez.

Por último, nos resta preguntarle al gobernador Orlando Benítez ¿Es el secretario del Interior Camilo Berrocal Méndez la persona indicada, idónea, técnica para asesorar, diagnosticar y determinar la política de seguridad departamental y cumplir su promesa de campaña relacionada con la misma? Mi respuesta es que el funcionario está como ‘la casita de Davivienda’, en el lugar equivocado.

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