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Opinión

Peaje El Purgatorio, pataletas de ahogado

COLUMNA DE OPINIÓN

Redacción Caribe

Colombia el único país del hemisferio donde existe una caseta de peaje cada 42 kilómetros, el único país donde se concesionan las vías a inversionistas privados, en teoría para que sean bien administradas ante la incapacidad del Estado mismo, se cobran los peajes más costosos y las carreteras continúan inconclusas o en mal estado y NO pasa NADA.

Esta vez el turno es para nuestro departamento, pero como siempre para afectar a los pobladores del sur de Córdoba, los más pobres, los que durante décadas han sufrido las consecuencias de la violencia y sobre todo donde se ubican las tierras más prósperas y fértiles de la región, pero las más abandonas por el Gobierno Nacional.

Y es que a esta olvidada zona no solo le ha tocado luchar contra guerrillas, paramilitares, narcotráfico, ausencia estatal y pobreza extrema, sino que ahora le toca librar otra batalla contra el mismo causante de su tragedia: el Estado representado por el gobierno central y los políticos de turno quienes hoy le dan la estocada final a los habitantes del alto Sinú, al obligarlos al pagar el costo de un peaje, por transitar la vía que les permite el acceso a sus municipios y que no será mantenida por el concesionario que lo cobra (absurdo). Es decir, los usuarios de esta vía literalmente estarán regalando su dinero, sin obtener beneficio alguno.

Pero vamos al origen, sin ser experto en la materia se entiende que antes de que el Gobierno entregara esta concesión Ruta al Mar para que fuera administrada se debió hacer un estudio y un acuerdo de cuantos kilómetros serían concesionados, en qué estado estaba la vía, cuantos tramos se iban a mejorar y cuantos kilómetros se harían nuevos. Pero lo más importante es cuál sería el monto de la inversión por parte  del concesionario y lo más interesante para este, cómo y en cuantos años recuperarían la inversión, y eso se logra cobrando peajes a los usuarios.

Todo lo anterior, no se hace en un día, esto toma años de negociación, innumerables estudios, aprobaciones, cierres financieros, contrato, lobbys y mil arandelas más, que es donde debieron estar atentos nuestros gobernantes locales desde su inicio. Pero no, ahora todos los alcaldes (Montería, Tierralta, Valencia) sacan excusas y dicen que no fueron invitados a la socialización del proyecto al igual que congresistas, gobernadores, diputados, concejales, personeros, etc.

Hace tiempo en los distintos medios de comunicación se viene hablando de la reubicación del peaje El Purgatorio y nadie, absolutamente nadie de los habilitados para hacerlo en razón de su cargo se pronunciaron a tiempo en contra de tan nefasta decisión, siendo del resorte de sus funciones, velar por el bienestar y sobre todo por el bolsillo de los cordobeses.

Ahora salen los directamente responsables de esta situación, que puede terminar en tragedia al usar probablemente vías de hecho por parte de los pobladores y usuarios afectados, a elevar una voz de protesta, a endilgar la responsabilidad e incluso la culpa a un presidente que no tiene dos meses de haberse posesionado en su cargo, cuando todo esto son solo pataletas de ahogado.

Coda: Esperemos que está situación no traiga más violencia en el departamento y el gobierno escuche la voz de nuestros gobernantes por más tardía que sea.

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