Unión o Separación

Por William J. Otero.

Hay países como España en donde las regiones luchan por separarse, por dividir sus fronteras, por alienarse geográfica y culturalmente. En algunos países la mejor solución de un conflicto ha sido separarse, como por ejemplo en Yugoslavia después de la guerra de los Balcanes. Otros países como Estados Unidos lograron anteponer sus diferencias, y volvieron a unirse los del norte con los del sur, luego de una brutal guerra civil. Colombia se separó de Panamá, y mientras que los colombianos lamentamos esa separación, los panameños celebran prósperamente esa segregación histórica.

Me nace escribir de este tema hoy, porque como costeño, estoy cansado, o mejor dicho, “mamao” del maltrato que recibimos a diario los del caribe. Nos disparan desde la política, los medios, las redes, la empresa privada, en fin, desde todo el establecimiento cachaco. Qué más quisiera yo que nos juzgaran con el mismo rasero que a los demás ciudadanos de este país. Que luchemos por unirnos, y complementar nuestras virtudes, con el fin de tener un país en paz.

Lastimosamente no es así. La ultima perla fue la de una periodista del establecimiento bogotano, que censuró el sufrimiento que sentíamos en la costa por la partida de un ídolo como Martin Elías. Cuestiona la “iluminada periodista” que como era posible llorar al hijo de Diomedes después del episodio de este con Doris Adriana Niño. Por lo tanto estamos viviendo en el séptimo círculo del infierno. Vivimos en el infierno cuando juzgamos a los hijos por actos de sus padres. Las retaliaciones no pueden ser generacionales. El establecimiento no puede elegir a quien lloramos.

En cambio, yo nunca he visto a ningún periodista provinciano cuestionar a Pipe Bueno porque su papa sea un condenado narcotraficante. Simplemente porque los delitos de sangre no existen en Colombia. Y estos juicios nos desangran como nación. El tema es completamente xenofóbico.

Los que aún no están convencidos con mis argumentos, visiten cualquier portal cachaco, de los muchos que hay, y revisen como los costeños somos los únicos ciudadanos con tercer apellido, ¡sí con tercer apellido !Fulanito Pérez Pérez hijo del investigado por xyz,  Juanito Daza Daza primo del sobrino del condenado por xyz,  Jaimito Sánchez Sánchez heredero de los votos del tío abuelo investigado por xyz.

Pero estas son trivialidades cuando revisamos la situación histórica de olvido hacia nuestra región. Nos quitaron las regalías, centralizaron al país, nuestros dirigentes tienen que hacerle pasillo de honor a las élites bogotanas, hemos sufrido todos los fenómenos de violencia y abandono del Estado, olvidaron a nuestros niños de la Guajira, nos ahorcaron con Electricaribe, y la única excusa que sacan los del establecimiento es que la culpa reside sobre los políticos corruptos de la región.

Esta región con todas las limitaciones impuestas por el establecimiento, representa alrededor del 18% del Producto  Interno Bruto  nacional. Con el apoyo generoso de Bogotá, en todos sus niveles, podríamos lograr avances históricos, aprovechando que somos el motor agrícola, minero, artístico y portuario de Colombia. O por el contrario, si consideramos una separación, podríamos distribuir nuestros ingresos con mayor eficiencia e independencia.

Sueño con ver un país unido, pero este maltrato simplemente nos lleva a contemplar las intenciones que tienen las élites de este país con nuestra región. Si no nos quieren, díganlo con franqueza, y establecemos una conversación sobre la necesidad de segregarnos como Panamá.

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