Con la inclusión del exalcalde Daniel Quintero y el pastor Alfredo Saade, el abanico de precandidatos afines al presidente Gustavo Petro llegó a diez figuras que buscarán representar al progresismo en las elecciones presidenciales de 2026. La consulta interna del Pacto Histórico, programada para el 26 de octubre, será el escenario donde se definirá quién encabezará la continuidad del proyecto político del actual mandatario. La estrategia apunta a consolidar la unidad de la izquierda, aunque no sin tensiones internas por los perfiles de algunos aspirantes.
Entre los nombres más polémicos están Daniel Quintero, exalcalde de Medellín, quien llega con una narrativa de innovación urbana y justicia social, pero arrastra más de 40 investigaciones por presunta corrupción durante su administración. Su llegada ha generado divisiones dentro del movimiento, aunque su capacidad de movilización en Antioquia lo convierte en un actor relevante. Por su parte, Alfredo Saade, pastor y exjefe de despacho presidencial, propone una Asamblea Constituyente para permitir la reelección de Petro, cerrar la Procuraduría y regular los medios de comunicación. Su discurso radical ha encendido alarmas incluso dentro de sectores afines al gobierno.
Otros aspirantes incluyen al senador Iván Cepeda, con fuerte ascendencia en la izquierda oficialista y una trayectoria marcada por la defensa de los derechos humanos; Gustavo Bolívar, exsenador y guionista, con respaldo en sectores juveniles y de la primera línea; María José Pizarro, senadora e hija del líder del M-19, con discurso feminista y de memoria histórica; Carolina Corcho, exministra de Salud, reconocida por su defensa de la reforma sanitaria; y Gloria Inés Ramírez, exministra de Trabajo, con respaldo sindical. También figuran Ali Bantú Ashanti, líder afrocolombiano, y Gloria Flórez, con trayectoria en derechos humanos.
Aunque aún no hay encuestas oficiales, analistas señalan que Iván Cepeda y Gustavo Bolívar podrían ser los más opcionados para liderar la candidatura, por su coherencia ideológica y conexión con las bases del Pacto Histórico. Sin embargo, la consulta de octubre será decisiva para medir el músculo político de cada aspirante y definir quién podrá consolidar el legado de Petro en las urnas de 2026.