El senador Iván Cepeda, conocido por su cercanía ideológica con las FARC y por haber defendido su participación política en múltiples escenarios, vuelve a encender la polémica. Esta vez, anunció que interpondrá una denuncia penal contra el expresidente Iván Duque por presunta apología al genocidio, luego de que el exmandatario publicara en sus redes sociales imágenes de su encuentro con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, acusado por la Corte Penal Internacional de crímenes de guerra en Gaza. Cepeda considera que Duque, al respaldar públicamente a Netanyahu, estaría justificando prácticas genocidas contra el pueblo palestino.
La denuncia será radicada ante la Fiscalía General de la Nación bajo el artículo 102 del Código Penal colombiano, que sanciona la difusión de ideas que promuevan o justifiquen el genocidio. Según Cepeda, las declaraciones de Duque en las que calificó las muertes de civiles como “efectos colaterales de la guerra” constituyen una afrenta al derecho internacional humanitario. “Difícilmente puede haber un momento más indignante que ver al expresidente Duque sonriente y orgulloso al lado de un genocida”, afirmó el senador del Pacto Histórico.
El anuncio ha generado una fuerte reacción política. Desde el Centro Democrático, partido de Duque, cuestionaron la coherencia de Cepeda, recordando que nunca denunció a las FARC por sus actos de terrorismo, secuestros, reclutamiento de menores y desplazamientos forzados. “¿Conveniencia ideológica o doble moral?”, se preguntan desde el uribismo, mientras el país observa cómo el debate sobre justicia internacional y memoria histórica vuelve a dividir las pasiones políticas.