China le dio la espalda a Maduro: no estará en el desfile de líderes aliados

Este 3 de septiembre, China celebrará en Pekín el mayor desfile militar de la última década, conmemorando el 80° aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial. El evento reunirá a 26 jefes de Estado, entre ellos Vladimir Putin, Kim Jong-un, y líderes de Irán, Bielorrusia e Indonesia, en una clara demostración de fuerza frente a Occidente. Pero la gran ausencia que ha encendido las alarmas diplomáticas es la del presidente venezolano Nicolás Maduro, quien no fue incluido en la lista de invitados.

La exclusión de Maduro sorprende, considerando los estrechos lazos que ha mantenido con el régimen chino en materia energética, tecnológica y financiera. Analistas internacionales interpretan el gesto como una señal de que Pekín está reconfigurando sus prioridades estratégicas: privilegia aliados con mayor peso militar, económico o simbólico en el tablero global, dejando atrás figuras que, aunque antioccidentales, no aportan suficiente influencia regional.

El desplante ha generado especulación sobre un posible enfriamiento en las relaciones bilaterales. Algunos expertos señalan que China busca evitar compromisos con regímenes que enfrentan sanciones multilaterales o crisis internas que puedan entorpecer su narrativa de liderazgo global. En este contexto, la ausencia de Maduro no solo es diplomática: es también un mensaje de jerarquía dentro del bloque autoritario.