Durante una alocución presidencial transmitida en vivo desde la Casa de Nariño, el presidente Gustavo Petro sorprendió al revelar que no ha tomado vacaciones en los tres años que lleva al frente del Gobierno. En medio de una intervención centrada en la crisis del sistema de salud, el mandatario pidió disculpas por una tos persistente que lo aquejó durante todo el discurso y confesó: “No he pedido vacaciones en todo lo que llevo. Ya los médicos me dicen que toca, pero ya habrá tiempo de unas vacaciones demasiado largas, pienso yo que vienen después”.
La frase encendió especulaciones sobre su estado de salud y sobre una posible pausa prolongada en su agenda presidencial. Aunque no se ha confirmado si se trata de una licencia médica o de un retiro anticipado, el comentario dejó entrever que Petro estaría considerando un descanso significativo antes de terminar su mandato. La tos constante, que lo obligó a detenerse varias veces, fue interpretada por algunos como señal de agotamiento físico y emocional.
El anuncio ocurre en medio de fuertes críticas de la oposición, que lo acusa de estar más activo en redes sociales que en la gestión del país. Mientras Petro destaca avances en salud como la reducción de la mortalidad infantil, sus detractores cuestionan su ritmo de trabajo y advierten que “vacaciones demasiado largas” podrían significar una desconexión en plena crisis institucional.