En la noche del viernes 29 de agosto, el expresidente Álvaro Uribe Vélez arremetió contra el gobierno de Gustavo Petro, denunciando presuntas fallas en el giro de recursos para el Programa de Alimentación Escolar (PAE) y una crisis acelerada en el sistema de salud. Según el líder del Centro Democrático, miles de niños y niñas estarían en riesgo de quedarse sin el complemento alimenticio que reciben en sus colegios, debido a la suspensión del servicio en varias regiones del país.
Uribe también advirtió que el Ejecutivo no estaría pagando a tiempo a las entidades que prestan servicios de salud, lo que ha generado desabastecimiento de medicamentos, demoras en atención y una creciente incertidumbre entre los pacientes. “La quiebra de la salud se acelera”, afirmó, señalando que el modelo actual está siendo reemplazado por un sistema estatal “socialista y politiquero” que excluye al sector privado y pone en riesgo la cobertura nacional.
La Unidad Administrativa Especial de Alimentación Escolar (UApA) confirmó que al menos 492.000 estudiantes podrían verse afectados por la falta de recursos en 15 Entidades Territoriales Certificadas, entre ellas Buenaventura, Tumaco, Tolima y Valledupar. Mientras el gobierno responsabiliza a alcaldías y gobernaciones por la ejecución del programa, los mandatarios locales aseguran que el problema radica en la tardanza del giro desde la Nación.
La denuncia de Uribe se suma a una creciente ola de críticas por el manejo de programas sociales esenciales. En medio de la campaña electoral que se avecina, el debate sobre el “efecto Petro” en la salud y la educación se convierte en un eje central de la oposición, que exige transparencia, eficiencia y garantías para los más vulnerables.