A Petro le advirtieron que, por estar metido donde no debe, apoyando a Maduro, podría terminar en problemas con EE. UU

En medio de la tensión internacional por la presencia de buques de guerra de Estados Unidos cerca de Venezuela, el presidente Gustavo Petro anunció la militarización del Catatumbo, en la frontera con ese país. Según explicó, el objetivo es reforzar el control en una zona históricamente golpeada por grupos criminales y frenar el avance de las mafias que se aprovechan de la debilidad estatal en la frontera.

La decisión, sin embargo, no pasó desapercibida. Desde sectores políticos en Colombia aseguran que esta medida puede interpretarse como un respaldo a Nicolás Maduro en plena confrontación con Donald Trump. Marta Lucía Ramírez, exvicepresidenta de Colombia, advirtió en un debate televisado que Petro “se está confundiendo” y que su cercanía con el mandatario venezolano podría traerle consecuencias personales, incluso a nivel judicial en Estados Unidos.

El jefe de Estado colombiano, por su parte, ha defendido su postura y niega que exista el llamado Cartel de los Soles, como lo señala Washington. En sus redes sociales, Petro insistió en que los problemas de Venezuela deben ser resueltos por los propios venezolanos y que cualquier estrategia internacional debe basarse en la coordinación y no en la imposición. Sus palabras, sumadas a la tensión en la región, mantienen el debate abierto sobre hasta dónde puede llegar su postura frente a Maduro sin generar roces mayores con Estados Unidos.