Mujer en coma despertó justo antes de que le extrajeran sus órganos, pero al médico no le importó y continuó con el procedimiento

Una historia impactante sacudió a Nuevo México luego de que Danella Gallegos, una mujer de 38 años, fuera declarada en coma irreversible en el hospital Presbyterian de Albuquerque. Su familia, confiando en el diagnóstico médico, aceptó la donación de sus órganos, sin imaginar que, en medio de los preparativos para la cirugía, algo inusual ocurriría: Gallegos mostró lágrimas en su rostro y, más tarde, sorprendió respondiendo a la voz de un médico con un parpadeo.

El caso se dio a finales de agosto y rápidamente generó debate en Estados Unidos sobre los protocolos para declarar la muerte cerebral. Aunque coordinadores de donación insistieron en continuar con el procedimiento, incluso sugiriendo el uso de morfina para disminuir sus movimientos, el equipo médico del hospital decidió detener todo ante la clara reacción de la paciente. La decisión fue clave, pues días después, Danella recuperó la conciencia y logró salir adelante.

Para la familia Gallegos, lo ocurrido no solo fue un milagro, sino también una advertencia sobre lo delicado del proceso de donación de órganos. Hoy, la mujer disfruta de una segunda oportunidad de vida, mientras la comunidad médica enfrenta preguntas sobre cómo prevenir que un error similar vuelva a repetirse.