Opinión

El presidente Duque pasó al tablero a terna y designaría alcaldesa de Cartagena a Farah

El presidente Duque pasó al tablero a terna y designaría alcaldesa de Cartagena a Farah

Columna de opinión

Por Lucio Torres 

 

A las 3:30 de la tarde de este jueves, el presidente Iván Duque pasó al tablero en la Casa de Huéspedes a cada uno de los integrantes de la terna, de la cual designará, antes del lunes 17 de septiembre, al próximo alcalde o alcaldesa de Cartagena mientras dure la suspensión provisional del acto de elección de Antonio Quinto Guerra Varela proferida por el Tribunal Administrativo de Bolívar al admitir una demanda de nulidad de la Procuraduría el pasado 25 de mayo por presunta inhabilidad del elegido.

El presidente Duque se apersonó del ejercicio de designación del reemplazo de Quinto al formular 20 preguntas elaboradas por su equipo de asesores con base en estudios realizados por Funcicar y Cartagena Cómo Vamos. Precisamente las directoras ejecutivas de estas entidades, Carolina Calderón y María Claudia Peña, respectivamente, fueron invitadas por presidencia para que sirvieran como observadoras directas, junto con Hernando Andrade, presidente del partido Conservador, de las tres entrevistas y la firma de un Pacto de Buen Gobierno para Cartagena basado en 6 puntos: relaciones transparentes, presentar su declaración de renta, garantizar la verificación de la ejecución del presupuesto, revelar las relaciones contractuales de familiares, austeridad y combatir la corrupción.

Pedrito Pereira, Oscar Torres y Antonella Farah, como obedientes estudiantes, firmaron el pacto que el mismo presidente le puso en el escritorio. El primero que lo hizo fue Pedrito Pereira. Los tres fueron competentes y mostraron sus capacidad y su perfil en las respuestas de dos minutos, según manifiesta Carolina Calderón, una de las observadoras. Carolina —para despejar suspicacias que se regaron como pólvora en el medio político local — dijo:

«Conozco a los tres, tenemos amigos comunes y fueron invitados a la celebración de los 25 años de Funcicar. Me tomé la foto con Antonella Fara porque ella me lo pidió. Si Oscar Torres me hubiese pedido que me tomara una foto con él, lo hubiese hecho. Pedrito Pereira no fue».

¿Por qué Farah?

El presidente Duque, Pedrito Pereira y las observadoras María Claudia Peña Arana y Carolina Calderón Guillot, junto con el parlamentario Hernando Andrade.

El presidente Duque, Pedrito Pereira y las observadoras María Claudia Peña Arana y Carolina Calderón Guillot, junto con el parlamentario Hernando Andrade.

¿Por qué el presidente de la República, Iván Duque —y no su ministra del Interior Nancy Patricia Gutiérrez— asumió directamente el proceso de designación del próximo alcalde o alcaldesa de Cartagena? Es la pregunta que todo analistas debería hacerse. De acuerdo al análisis político, hay dos razones fundamentales que hacen sospechar que Duque se inclinará por Antonella Farah.

Primera razón. Existe una alta desconfianza del presidente Duque con la clase política de Cartagena. A pesar de recibir apoyo unánime de esos mismos políticos, Duque no confía ni de los mismos conservadores. Esta tesis es cierta, porque si no fuera así, desde hace más de un mes hubiese nombrado sin ningún problema al exparlamentario Pedrito Pereira, quien se encontraba debidamente habilitado y con el apoyo del partido conservador. Debido a que la primera terna fue cuestionada por la inhabilidad de Roxana López Fernández, algunos sectores conservadores como William Montes y el uribismo local quisieron incluir al exministro Fernando Aráujo, pero encontraron fuerte oposición de la senadora conservadora Nadia Blel. A raíz de esta situación —puedo decir con con grado de certeza— se resquebrajaron las relaciones de Montes y de Blel. Ante esa situación, dieron ingreso a la terna a Antonella Farah, representante de los gremios económicos.

Oscar Torres, mira al techo para responderle al presidente Duque una de las 20 preguntas.

Oscar Torres, mira al techo para responderle al presidente Duque una de las 20 preguntas.

Segunda razón. Farah Louis, economista con experiencia en relaciones públicas y de gobierno, tiene mayor acercamiento con los gremios económicos de la ciudad a través de la Asociación Náutica de Colombia, Asonáutica, de la cual fue su directora ejecutiva. No hay que olvidar que los empresarios ricos de la ciudad fueron los que pusieron la plata para que los trabajadores de sus empresas, incluyendo a sus familias, fueran a votar masivamente por Iván Duque, en la segunda vuelta. Las maquinarias políticas no fueron aceitadas por sus líderes, y esto lo tiene presente el presidente Duque. La lógica política es que esa deuda la puede pagar nombrando una alcaldesa de las entrañas de los gremios económicos de la ciudad, como lo hizo el presidente Santos y su ministro del Interior, Fernando Carrillo —hoy Procurador General— en 2012 al nombrar a Bruce McMaster como alcalde encargado.

El presidente Duque al pasar al tablero a la terna con las entrevistas, el pacto y el escenario de la Casa de Huéspedes, muestra su talante. Fueron hechos inéditos de Iván Duque para que el «parampampam» del nombramiento quede en manos de los gremios, es decir, de Antonella Farah Louis, una monteriana con corazón cartagenero sin ninguna tacha personal, porque de lo único que se le podría acusar es de pertenecer al «cartel del suero», como se le dice cariñosa o despectivamente a los cordobeses que se han destacado en el mundo económico, político, intelectual o cultural cartagenero. Según las razones expuestas, el nombramiento de Farah está asegurado. Pero como decía mi mamá, «en la boca del horno se queman los panes».

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