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Columna de opinión

Por: Victorino Gasparín

Patrullas de Policías y hombres de Negro del ESMAD escoltando a un grupo de hombres y mujeres con unos chalecos verdes, marcados en la espalda con el nombre Supersalud: es algo que jamás se había visto en Colombia.

La imagen propia de un show mediático se dio esta semana cuando la Superintendencia de Salud llegó al Hospital San Jerónimo de Montería para intervenirlo, o mejor para quedarse con él.

¿Por qué ese show de tomarse el Hospital con la Policía, cosa que nunca había ocurrido al momento de darse una intervención?

¿Por qué ese show de mostrar camas viejas, gatos, ratones, medicamentos vencidos?

Lo que buscaban lo lograron: hoy toda Colombia piensa que el Hospital San Jerónimo de Montería es el peor hospital del país. Hoy todos coinciden en señalar que a ese hospital hay que acabarlo. Hoy todos ven en el Superintendente Nacional de Salud, Fabio Aristizábal Ángel, “el ángel salvador” de la Empresa de Salud de Montería.

Algunos dirán que es descabellado lo que voy a decir, a lo mejor, esos mismos, mañana me dirán brujo o pitoniso: la intervención del Hospital San Jerónimo de Montería es un  cuento que se inventó el Superintendente Nacional de Salud, Fabio Aristizabal, para complacer a su amigo Marcos Daniel Pineda García, en una solicitud que le hizo el año pasado.

Los pasos se han ido dando poco a poco: en noviembre del 2018 el alcalde de Montería, Marcos Daniel Pineda García, le hizo una propuesta al presidente Iván Duque, que a muchos les pareció irrealizable:

“Que nos entreguen la administración del Hospital San Jerónimo para unirlo a la red hospitalaria que tenemos desde la Alcaldía con la ESE Vida Sinú, y pasar a ser un servicio de salud de segundo nivel”, fue la propuesta que hizo Marcos Daniel Pineda al presidente Iván Duque y al ministro de Salud Juan Pablo Uribe.

La voz a favor de una cachaca que nos está gobernando y que no le interesa nuestro sector salud, no se hizo esperar.

“A mí me suena y quisiera poder hacerlo, pero necesitamos que sea con seguimiento de los organismos de control, que sea un tema que tenga supervisión de la Superintendencia de Salud”, dijo la gobernadora encargada Sandra Devia.

Y el Superintendente Nacional de Salud Fabio Aristizábal Ángel, comenzó a hacer su trabajo en torno a esa idea.

Lo primero que hizo fue convencer al Ministro de Salud Juan Pablo Uribe para que viniera a Montería a inaugurar el Hospital Local La Granja. Ese día Aristizabal Ángel, que es supervisor del sector salud, se dedicó a mostrarle al ministro, lo que él considera, es la mejor ESE de Colombia.

Fabio Aristizábal habló bellezas de la ESE Vidasinú, se fue en elogios hacía a la gerente de la entidad Nayibe Julio Simanca, elevó al máximo grado de eficiencia y eficacia al alcalde Marcos Daniel Pineda García, mejor dicho, dejó convencido al ministro de que la Alcaldía de Montería y la ESE Vidasinú era lo mejor de lo mejor y había que ayudarles, había que atender todas sus solicitudes.

Y vino el siguiente paso: Desprestigiar al Hospital San Jerónimo de Montería, y vaya que lo está logrando.

Pero lo que Fabio Aristizábal Ángel, Superintendente Nacional de Salud, no le contó al Ministro de Salud, Juan Pablo Uribe, es que en la ESE VIdasinú siguen los mismos contratistas recomendados de Marcos Daniel. No le contó quienes son los dueños de las bolsas de empleo que prestan el servicio al CAMU. No le contó que para poder trabajar en el CAMU de Montería hay que ser recomendado de la Senadora Nora García o de los concejales que están en la coalición que respalda al alcalde. No le contó que las enfermeras y médicos de la ESE VidaSinú sólo son contratados por 10 meses y que la zona rural del municipio estuvo sin atención médica todo el mes de enero.

Fabio Aristizábal Ángel, tampoco le contó al Ministro de Salud y mucho menos a los monterianos, cuál es su relación, de hace más de seis años, con el alcalde Marcos Daniel Pineda.

Y sería muy bueno que Fabio Aristizábal Ángel, actualmente Superintendente Nacional de Salud, nos contara, que tiene él que ver con la empresa Auditamos Ltda, contratista de la ESE Vidasinu, asesora de COMFACOR, prestadora de servicio del Hospital San Jerónimo de Montería.

Pero que también nos explique si tiene alguna relación de amistad o de negocio con Alejandro Garzón, esposo de la gerente de la ESE Vidasinú Nayibe Julio Simanca.

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